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Cotizar

Guía · Seguro de auto Terceros completo o todo riesgo: qué cubre cada uno y cuándo conviene

4 min de lectura Revisada el

La respuesta corta

Terceros completo cubre los daños que le causes a otros y la pérdida de tu auto por robo, incendio o destrucción total. Todo riesgo suma los arreglos de tu propio auto aunque el choque haya sido culpa tuya, casi siempre con franquicia. Si no podrías pagar un arreglo de tu bolsillo y el auto vale mucho, conviene todo riesgo. Si podés, un buen terceros completo suele alcanzar.

Casi todos los que llegan a esta pregunta tienen dos cotizaciones abiertas y una diferencia de precio que no saben leer. La respuesta depende menos del auto que de algo incómodo de contestar. Si mañana chocás por tu culpa, ¿tenés con qué pagar el arreglo?

Las coberturas, de la más básica a la más amplia

Cada compañía les pone nombres propios, con letras, números de plan o marcas comerciales. Por eso conviene mirar la lista de lo que cubren y olvidarse del nombre.

Cobertura Qué agrega sobre la anterior
Responsabilidad civil Los daños que le causás a otras personas o a sus bienes. Es la obligatoria.
Robo e incendio total La pérdida total del auto si te lo roban o se incendia.
Terceros completo Robo e incendio parcial, destrucción total por accidente y, según el plan, granizo, cristales o cerraduras.
Todo riesgo con franquicia Los daños parciales de tu propio auto aunque el choque sea culpa tuya. Una parte de cada arreglo la ponés vos.

La responsabilidad civil es el piso de todas. La Ley de Tránsito 24.449 exige en su artículo 68 que todo automotor tenga un seguro por los daños que cause a terceros, y ese mismo artículo lo extiende a las motos.

Qué cubre el terceros completo

Te protege de los dos golpes que más duelen en el bolsillo: quedarte sin auto por un robo y quedarte sin auto porque un choque lo destruyó. Suma además los robos e incendios parciales, con los límites que fije cada plan, y muchas compañías agregan granizo o cristales para diferenciarse.

Lo que deja afuera es justo lo que pasa más seguido. El toque en la cola en una fila de semáforo. La puerta abollada al salir marcha atrás del garage. Si la culpa fue tuya, esos arreglos corren por tu cuenta.

Hay un detalle que mucha gente no sabe y cambia la cuenta. Cuando el choque es culpa del otro conductor, tu arreglo lo paga el seguro de responsabilidad civil de él, tengas la cobertura que tengas: se inicia un reclamo de terceros ante su compañía. Con terceros completo, entonces, lo que queda descubierto son tus daños cuando la culpa es tuya o cuando no hay a quién reclamarle, como el auto que te chocaron estacionado y nadie dejó una nota.

Qué suma el todo riesgo

Cubre los daños parciales de tu auto sin importar quién tuvo la culpa. A cambio casi siempre trae franquicia, que es la parte de cada arreglo que pagás vos. Si el arreglo cuesta menos que la franquicia, lo pagás entero y no usás el seguro. Si cuesta más, ponés la franquicia y la compañía se hace cargo del resto.

Muchos planes de todo riesgo incluyen granizo y cristales, algunos sin franquicia para esos casos. Eso figura en las condiciones de cada plan y es de lo primero que conviene revisar.

Cuatro preguntas para decidir

¿Podrías pagar un arreglo mediano la semana que viene?

Si un choque con culpa tuya te deja semanas sin auto porque no tenés cómo arreglarlo, el todo riesgo te compra algo concreto: seguir usándolo. Si ese arreglo lo podés afrontar, la diferencia de cuota de todo un año puede superar lo que te ahorrarías.

¿Cuánto vale el auto?

En un 0 km o en un auto caro, cualquier arreglo es caro y el todo riesgo tiene más sentido. Con un auto de varios años pasa lo contrario: la cuota del todo riesgo puede acercarse a lo que valen los arreglos que llegaría a cubrir.

¿El auto tiene prenda?

Si lo compraste con un crédito prendario, leé el contrato del crédito antes de elegir. Suele fijar una cobertura mínima y pedir que el acreedor figure en la póliza.

¿Dónde duerme y por dónde anda?

La localidad pesa en el precio y en el riesgo. Un auto que pasa la noche en la calle en una ciudad donde graniza seguido no tiene el mismo riesgo que uno que duerme en cochera, y el granizo deja de ser un adicional menor.

Cómo comparar dos cotizaciones sin engañarte

Dos presupuestos sólo se comparan si cubren lo mismo. Misma suma asegurada, misma franquicia, mismos adicionales. Una cuota más baja muchas veces esconde una suma asegurada más baja, y eso se nota el día que hay que cobrar un robo total: la compañía paga hasta la suma asegurada, y si quedó atrasada con la inflación cobrás menos de lo que vale el auto.

Cuando comparamos en Alero alineamos esos tres datos antes de mirar el precio, y te marcamos qué deja afuera cada opción. Si querés verlo con tu auto, pedí la cotización o mirá cómo trabajamos el seguro de auto. Y si ya tuviste un choque, lo que hay que hacer en las primeras horas está en siniestros.

¿Querés ver qué te conviene a vos?

Te mandamos la comparación de seguro de auto con lo que cubre y lo que deja afuera cada opción. Sin costo y sin compromiso.