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Guía · Seguro de auto Qué es la franquicia del seguro de auto y cómo elegir la tuya

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La respuesta corta

La franquicia es la parte de cada arreglo que pagás vos cuando tenés todo riesgo. Si el daño cuesta menos que la franquicia, lo pagás entero. Si cuesta más, ponés la franquicia y la compañía paga el resto. A franquicia más alta, cuota más baja: conviene la más alta que podrías pagar mañana sin endeudarte.

La franquicia aparece cuando pasás de terceros completo a todo riesgo. Es el precio de que la compañía te cubra los arreglos de tu propio auto: cada vez que usás esa cobertura, una parte la ponés vos. Entenderla bien es lo que separa una póliza que te sirve de una que pagás todos los meses y nunca usás.

Cómo funciona, con números redondos

Supongamos una franquicia de $500.000. Los montos son un ejemplo para ver la mecánica, no un precio de mercado.

Lo que cuesta el arreglo Lo que pagás vos Lo que paga la compañía
$300.000 $300.000 (todo) Nada
$500.000 $500.000 Nada
$1.200.000 $500.000 $700.000

En la práctica, los golpes chicos no se denuncian por el seguro: se arreglan por fuera. La franquicia existe justamente para eso, para que la compañía no absorba cada raspón y la cuota pueda ser más baja.

Fija o porcentual

Algunas pólizas fijan la franquicia como un monto en pesos. Otras la calculan como un porcentaje de la suma asegurada del auto. La porcentual se mueve sola cuando actualizás la suma. La fija conviene mirarla en cada renovación, porque con la inflación un monto que parecía alto puede quedar chico, o al revés si la compañía lo ajusta.

Cuándo no se aplica

Depende de la póliza, y está escrito en las condiciones particulares. En muchos planes la franquicia sólo corre para los daños parciales por accidente, y el robo total, el incendio total o la destrucción total se indemnizan sin ella. Hay planes donde el granizo o la rotura de cristales tampoco la tienen, y otros donde sí. Antes de firmar, buscá esa línea.

Si el choque fue culpa del otro

Tenés dos caminos. El primero es reclamarle a la compañía del otro conductor, que responde por su responsabilidad civil. Ahí no hay franquicia porque no estás usando tu póliza, aunque el trámite puede demorar más. El segundo es usar tu todo riesgo, pagar la franquicia y dejar que tu compañía le reclame después a la del responsable. Algunas pólizas prevén devolverte la franquicia si ese recupero sale bien: preguntalo antes de elegir el camino.

Cómo elegir el monto

La regla que mejor funciona es simple. Elegí la franquicia más alta que podrías pagar mañana, en efectivo, sin tener que endeudarte. Todo lo que esté por debajo de esa cifra lo vas a poder arreglar igual, y por encima tenés el seguro.

Después hacé una cuenta rápida con dos cotizaciones del mismo plan y distinta franquicia. Si bajar la franquicia a la mitad te encarece la cuota en una suma que, en un año, se acerca a esa diferencia, estás pagando por adelantado un arreglo que quizás nunca tengas. Si manejás poco y con cuidado, la franquicia alta casi siempre gana.

Nosotros hacemos esa cuenta con vos, con planes comparables de varias compañías. Podés pedir la cotización de tu auto o ver qué incluye cada cobertura en la página de seguro de auto.

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